Sin libertad no hay periodismo

La falta de libertad para ejercer el buen periodismo se está llevando muchas vidas por delante. ¿Merece la pena asumir los riesgos que conlleva esta profesión?

El periodismo siempre ha sido infravalorado, despreciado y, sobre todo, vetado. Las trágicas muertes por asesinato de los periodistas David Beriain y Roberto Fraile en Burkina Faso solo son el reflejo de la falta de libertad para ejercer la profesión.

1200 periodistas han sido asesinados en los últimos catorce años según la ONU. Y en estas cifras no se incluyen otros atentados en contra de los derechos humanos, como pueden ser las desapariciones o la tortura. Según la ONU, otro estudio revela que entre 2017 y 2018, más de la mitad de los asesinatos de periodistas tuvieron lugar en zonas en las que no hay conflicto, asesinados simplemente por informar acerca de temas de cierta controversia como pueden ser el crimen, la política o la corrupción. Muchos de estos crímenes no han sido resueltos. Los propios Estados no favorecen su investigación, ya que no les interesa que salgan a la luz ciertas informaciones acerca de ellos. Ser periodista y generar problemas para el poder puede suponer grandes riesgos.

Courtney Radsch, directora de Campañas del Comité para la Protección de los Periodistas, afirmó en una ocasión que los gobiernos democráticos no pueden permanecer callados ante la impunidad si quieren que se les vea como defensores de la libertad de prensa.

Según Aristegui Noticias, los países con mayor impunidad en los crímenes de periodistas son Somalia, Irak, Siria, Sudán del Sur, Afganistán, Pakistán, Bangladesh, Nigeria, México, Brasil, Rusia e India. La mayoría de ellos son países muy inestables a nivel político. Los Gobiernos deberían crear medidas de protección para que los periodistas reporten en total libertad y sin miedo a las represalias.

Sabiendo ya a qué se expone un periodista: ¿merece la pena serlo? ¿Merece la pena asumir los riesgos que supone esta profesión? Solo el que la ejerza o haya estudiado Periodismo lo entenderá. Poder denunciar y dar voz a los sin voz es un buen motivo para estudiar esta carrera. Para los que lo ejercemos no hay riesgo que valga. Perseguir la verdad, luchar contra las injusticias e informar no es solo trabajo, es un estilo de vida para cualquier periodista.

¿Merece la pena jugarse la vida? Absolutamente. (David Beriain, 2017)