Mi sueño es muy pequeño para este quirófano

Años de sacrificio en persecución de su sueño de salvar vidas. Horas y horas de estudio que ahora parecen pocas en comparación con el tiempo de trabajo actual. Las operaciones son exitosas, así que Albert puede ser testigo de la recuperación de sus pacientes. Ve la forma en la que regresan a su vida anterior, en numerosos casos resulta una proeza. Es un proceso lento, como recién salidos de un letargo invernal. Albert es visto como un obrador de milagros divinos; él cree que la gente confía demasiado en Dios sin tener en cuenta nada más. Que es tan humano como cepillarse los dientes. Sí, está satisfecho a muchos niveles con su elección profesional. Sin embargo, le resulta imposible olvidarse de los años en el pueblo. Una infancia llena de juegos por las calles, de fiestas, de pesca y de millones de travesuras. Eso que vuelve todos los veranos, despertando los recuerdos de su mente, a esos años en los que estaba todo por hacer. Está feliz en la gran ciudad, pero no duda en comenzar a construir una cabaña en el bosque. Quizá es para sus hijos o quizá es para él, para huir y vivir de la naturaleza. Quién sabe.