Sueños

Aquella reunión fue lo que lo cambió todo. Sí, para ellos solamente eran números, pero para nosotros era nuestra vida, nuestro futuro. Aquel local de veinte metros cuadrados estaba lleno de sueños, de ilusiones, de un futuro mejor. Era nuestro proyecto, la tienda que siempre habíamos querido abrir, el negocio que, con suerte, llenaría nuestras vidas en los próximos años.

Ya estaba hecho el proyecto, ya solo dependía de aquel comité, de que decidieran darnos el préstamos que necesitábamos. ¿Lo conseguiríamos? Pensábamos mientras no podíamos evitar que el miedo se apoderara de nosotros. Miedo a que aquel proyecto acabara sin haber empezado, pero también miedo a tener la oportunidad de cumplir nuestros sueños y no lograrlo, o que nuestra vida cambiase demasiado. Pero ¿hay algo mejor que tener miedo a ser feliz?