Momentos mágicos

Jaime es un joven cualquiera. Un chico normal, con un trabajo corriente, y con unas ambiciones que sólo llegan hasta lo que él cree que puede aspirar. Su vida diaria se basa en trabajar, hacer deporte, o ver su serie favorita antes de irse a dormir. Parece una vida bastante monótona, e incluso aburrida. Un estilo de vida que, con el tiempo, te hace pensar si la vida realmente merece la pena, si realmente sirve para algo. 

Sin embargo, como todo en la vida, hay momentos. En los que te sientes único, especial, te sientes parte de algo. Para Jaime, esos momentos llegan cada fin de semana, cuando se reúne con sus amigos de toda la vida. Con los que comparte las experiencias vividas, los recuerdos más nostálgicos, o esas risas que te convierten, por un instante, en la persona más feliz y llena de vida del mundo.

Y es que la vida puede ser maravillosa, si la compartes con las personas que te importa. Los que te dan ese chute de energía, que te hacen aguantar a ese jefe que tanto detestas, ese trabajo con el que te has conformado, o la vecina que pone la música hasta las tantas.

Porque, a pesar de llevar una vida corriente, Jaime siempre se sostendrá a base de esos recuerdos y momentos de felicidad plena que comparte en aquel rincón con sus seres queridos.