Columna de opinión

Una comida en Arzak

En su menú de degustación, se transparenta la irrenunciable querencia de la firma por comunicar una realidad común y conocida, porque la de Arzak,a pesar de cargarse del ritmo de la alta cocina, es una poesía de la experiencia: el comensal la entiende y, por tanto, tiene donde reconocerse.