Sociedad

¿Forever Young?

Nadie sabe cómo prepararse para decir adiós, pero la mayoría teme ese momento. Aunque hay quienes, influenciados por la religión, lo ven incluso como un regalo, como una oportunidad para reunirse con Dios y para reencontrarse con viejos familiares, la idea de dejar de existir, de abandonar un mundo que pase lo que pasé continuará girando, resulta devastadora. La longevidad acerca al hombre al abismo y se lo recuerda cada día.

No son MENAs, son niños

Debemos darles una oportunidad. Una oportunidad de verdad, para que se desarrollen como personas, para que demuestren al mundo cómo son en realidad. Cómo son cuando se les acoge, y no se les trata como a delincuentes. No debemos dejar que la palabra “MENAs” enmascare lo que realmente son: niños y adolescentes que necesitan urgentemente que alguien se ocupe de ellos.