Cine

La maldad necesaria

Sobre este concepto reduccionista que fracciona el mundo entre “buenos” y “malos”, la ficción ha construido a uno de sus personajes prototípicos: el antagonista, un ser siempre trágico cuya mezquindad puede ser visible o hallarse soterrada, pero que nunca siente remordimientos por unas acciones que no entiende como punibles.

Las 4 (+1) versiones de ‘Ha nacido una estrella’

El debut en la dirección de Bradley Cooper. La revelación de Lady Gaga en su faceta como actriz. La favorita al Oscar a la mejor película. ‘Ha nacido una estrella’ lleva apenas un mes en los cines, pero está en boca de todos. Es la ocasión perfecta para revisitar las versiones anteriores de este gran clásico hollywoodiense.

Mamma Mía! Una y otra vez! o el recuerdo del ayer

La película gana enteros cuando se acepta a sí misma: se reconoce como el epílogo de una obra magna en lo suyo y, a partir de Dancing Queen, encadena una retahíla de secuencias que reconcilian al espectador con su yo más cursi y empalagoso; aquel que se deleita ante el fulgor de las lentejuelas, los besos a contraluz y las declaraciones furtivas.

El hombre tranquilo o la dignidad de los hombres

Sería injusto considerar la película como una simple reconstrucción del enfrentamiento siempre presente entre las sociedades más modernizadas y las más tradicionales, pues El hombre tranquilo es, ante todo, un canto a la solidaridad, a la amistad y, en definitiva, una reinterpretación de una cuestión inquebrantable en la obra de Ford: la dignidad de los humildes ante la adversidad.

El magnetismo de los políticamente incorrectos

Tonya Harding, Noam Chomsky y Robe. Los tres tienes algo en común: son personas políticamente incorrectas. Las personas políticamente incorrectas atraen. Son personas que  tienen el don de ejercer un extraño magnetismo sobre nosotros, sobre nuestros pensamientos. Pero, ¿qué significa ser políticamente correcto o incorrecto?

Oda al buen periodismo

El periodismo no está en buen estado de forma: trabajo precario, las fake news a sus anchas, mala reputación, demasiada complacencia con el poder…Pero no siempre fue así. El cine, el buen cine, nos ha recordado con grandes películas e interpretaciones lo útil que ha resultado esta profesión en momentos puntuales en momentos del pasado.