Emergencias y desastres

Las diversas catástrofes que están sucediendo actualmente en diferentes localizaciones del mundo: huracanes, terremotos, terrorismo, puede provocar, no solo consecuencias físicas negativas en la persona, sino también problemas psicológicos, los cuáles si no son tratados en el momento adecuado por un especialista puede originar graves trastornos mentales.

Por ello hacer hincapié en el personal sanitario que acude a situaciones de emergencia, específicamente el psicólogo o psicóloga, pues es muy común que cuando se hable de personal sanitario, más aún, en una catástrofe o emergencia, rara vez se incluya dicha figura.

Pero, ¿qué hace un psicólogo tras una catástrofe o situación de emergencia?

Ante estas circunstancias son muchas las personas que pueden padecer gran inestabilidad emocional, desde crisis de ansiedad, ataques de pánico hasta estrés post-traumático. El objetivo principal del psicólogo es ayudar a la víctima a realizar las acciones concretas para el enfrentamiento con la crisis, lo cual incluye el control de los sentimientos y de las emociones negativas o los componentes subjetivos de la situación. Esto se puede resumir en varios puntos: ayudar a restablecer la sensación de control de la víctima, y ayudar a reducir su aislamiento, mediante una conducta acogedora, que disminuya el ambiente hostil y doloroso en el que se encuentra y  procurar disminuir los sentimientos de desesperanza ayudándolas a afrontar el presente y el futuro. No solo atiende a las víctima directas de la catástrofe, sino también a los familiares y amigos de las mismas.

No se debe confundir la terapia realizada por el  psicólogo de emergencia con la psicología clínica, pues no se realiza en una consulta. El profesional acude al lugar del incidente a tratar a aquellas personas que lo necesiten, y puede durar uno o dos días y, tras esta intervención, no hay más sesiones ni seguimiento pues este tipo de psicología es realizada inmediatamente en el momento del impacto para poder minimizar los desajustes psicológicos y así evitar un problema mayor.

Algunas de las normas establecidas para este tipo de intervenciones son: presentación por parte del psicólogo a la víctima mostrando interés y contacto visual durante la intervención para que esta se sienta comprendida y apoyada, el profesional debe estar a la altura de la víctima, si esta está sentada el psicólogo se sentará o se arrodillará a su lado entre otras.  Destacar que en la actualidad no hay un protocolo específico de intervención para la psicología de emergencia, sin embargo, lo utilizado en estos caso son los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP).

Por último, señalar los requisitos que debe cumplir los psicólogos de emergencia, además de el Grado de Psicología y formación complementaria en intervención psicológica en catástrofe y emergencias es fundamental poseer gran equilibrio emocional y fuerte autocontrol, poder resistir el cansancio, tanto físico como psicológico, en relación con  las habilidades sociales es necesario gozar de empatía, capacidad de escucha y comprensión,  flexibilidad para el trabajo en equipo, capacidad de toma de decisiones en situaciones alto estrés, capacidad de evaluación y planificación, disciplina y responsabilidad.

No todos los profesionales de la psicología son aptos para ejercer esta especialidad, ya que, como se ha podido observar, se requiere de mucha fuerza mental y física.

 

Graduada en Psicología por la Universidad Católica de Murcia. Feminista, melómana defensora de los derechos humanos y de los animales.

Interés en Intervención Psicosocial, Piscología Infanto – Juvenil, así como Psicología
Jurídica. Habiendo realizado voluntariado en el área sociosanitaria, área socioeducativa e inserción
social. Además de intervenir con menores infractores con problemas conductuales
durante el desarrollo de mis prácticas curriculares.

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