¿Merece la pena estudiar periodismo?

Código Público ofrece una reflexión de Clara Pérez (Málaga, 1997), recién graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Carlos III de Madrid.

Bajo esta misma pregunta acabé mi carrera de periodismo. Paradójico, ¿verdad?

Sin embargo, no soy la única que se halla bajo este dilema. Muchos estudiantes se encuentran con que, tras cuatro o cinco años de carrera, el título que han conseguido no tiene el valor que esperaban en el mercado laboral ¿Qué debería hacer un estudiante al acabar Periodismo?

La escasa salida profesional dentro del sector periodístico no es algo nuevo. Según datos del Ministerio de Trabajo, en 2019 existían 6.691 personas censadas que solicitaban como primera opción de trabajo el periodismo. A este número habría que sumarle que cada año salen al mercado laboral cerca de 6.401 titulados en Periodismo, tal y como se expone en el Informe de la profesión periodística 2019 de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM).

Desde la crisis del 2008 los medios han sufrido una gran recesión que se ha visto agravada con los años. Las plantillas se han reducido, la externalización de los contenidos es cada vez más recurrente y los contratos que se ofrecen son precarios.

Las consecuencias de la pandemia también se han hecho notar. Teniendo en cuenta el Informe de la APM de 2020, de enero a septiembre la cifra de parados en la profesión ha aumentado un 29,1%. El SEPE establece que el número de parados durante dicho periodo es de 8.636 profesionales. Sin embargo, este año como principal problema de la profesión se señala la caída de la independencia en el ejercicio profesional. Un dato muy significativo ya que nos encontramos ante uno de los años con mayor volumen informativo.

Otro de los problemas actuales del sector es el uso abusivo de la figura del becario para cubrir puestos de trabajo. El informe de la experiencia de los becarios en la Unión Europea señala que en España hay 70.000, sin incluir a los que no reciben remuneración. Estos últimos representan el 58% del total. Somos el país europeo con más becarios solo por detrás de Eslovenia.

¿Culpa de las facultades?

En España hay 44 facultades que ofrecen periodismo y 87 que ofertan un doble grado en el que se incluye esta carrera. ¿Corresponde la demanda laboral con la oferta?

Actualmente, nos encontramos en un panorama donde la necesidad es la de integrar carreras y especialidades. Así lo ha hecho en la Universidad de Columbia, la que otorga los Premios Pulitzer, que ofrece un doble grado en Periodismo e Ingeniería Informática.

Si nos fijamos en los perfiles que se solicitan hoy en día, podemos distinguir dos vertientes. Por un lado, lo que podemos denominar periodista digital. Un perfil en el que se le exige al periodista que maneje el SEO (Posicionamiento en buscadores), el SEM (Mercadotecnia en motores de búsqueda), que sepa manejar Google ADS, un servicio para ofrecer publicidad patrocinada y que tenga soltura con los programas de edición de vídeo.

Por otro lado, encontramos lo que podemos definir como el perfil de periodista de datos, aquel que conoce y sabe manejar las grandes bases de información, el que de los números puede sacar una gran historia. Pero, además, tiene conocimientos en programación, infografía y visualización.

Si estas son las habilidades que se les exige a los profesionales, ¿no se deberían incluir estas materias en los grados y que no supongan un gasto extra que no todo el mundo se puede permitir?

Una cosa está clara: el desafío de ser periodista va a ser cada vez más complicado. Pero lo que está en crisis no es el periodismo sino el papel del periodista en las redacciones.

Estamos viviendo la explosión de la Cuarta Revolución Industrial. Se producen cambios en nuestros espacios de trabajo como la implantación del teletrabajo, cambios entre nuestros compañeros y también de los empleos. Estamos volviendo a poner a prueba nuestra capacidad de adaptación.

Esta Cuarta Revolución se caracteriza por el desarrollo de la tecnología en ámbitos como la inteligencia artificial o los datos. Klaus Schwab es fundador y ejecutivo del Foro Económico Mundial. Además, es el autor del libro La Cuarta Revolución Industrial, en el que explica que esta cuarta revolución está representada por la unión de las tecnologías que están borrando las líneas entre lo físico, lo digital y lo biológico.

Nos acercamos cada vez más a un mercado donde no todo el mundo tiene que ser tecnológico, pero casi todos tienen que saber cómo usar la tecnología para hacer su trabajo de manera más eficiente. Hay que tener en cuenta que el modelo educativo está desfasado ya que se basa en la era industrial, en la que la focalización estaba en la fabricación en serie. Sin embargo, ahora mismo cuando los alumnos llegan a las facultades, no todos parten del mismo sitio, ni todos tienen que llegar al mismo lugar.

Los nuevos perfiles profesionales periodísticos ya son una realidad. Muchas profesiones van a desaparecer o se van a transformar. Los profesionales del mañana tienen la capacidad de inventar nuevas oportunidades que marcaran el futuro. Según el Institute for The Future, el 85% de los trabajos que habrá en 2030 no se han inventado todavía.

Y, ¿cuál es el papel de los estudiantes de periodismo en todo esto? Adaptarse a las nuevas necesidades. Perfiles como los periodistas de datos, de investigación verificadores, MOJO (El Mobile Journalism) o podcast son el futuro.

Ahora hay un resurgir de nuevos medios, pequeños y medianos. Desde El diario.es a Maldita o Civio. En ese sentido están surgiendo ofertas interesantes para trabajar. Puede que no vaya a ser la tónica a largo plazo, pero a corto puede ser una buena opción.

La llegada de internet ha dado a los periodistas una lección de humildad. Ya no son los únicos que construyen la opinión pública, ahora han entrado en juego muchos factores, Pero Internet también ha demostrado que cualquier ciudadano no puede ser periodista o que las redes sociales reemplazarán al periodismo. Esa necesidad de los verificadores no es más que la necesidad de volver al periodismo en su origen. En este sentido, los medios y los periodistas han encontrado su valor añadido. Los ciudadanos necesitan poder confiar en una marca periodística, que desde su perspectiva ideológica y la visión de sus periodistas le cuenten la actualidad.

Por lo que, ¿merece la pena estudiar periodismo? Eso depende del grado de implicación en la profesión de cada uno. Está claro que es una profesión maltratada laboralmente, que las universidades tienen que actualizarse y que las necesidades y habilidades que debe tener un profesional han cambiado. Que los medios deben dejar de ser grandes cadenas de producción. Las noticias no pueden tener el mismo modelo de negocio que una fábrica de coches.

Pero aquel que quiera ejercer debe entender qué es ser periodista. El futuro se presenta lleno de oportunidades. Las nuevas generaciones no están preparadas para asumir este reto y volver a dignificar la que según García Márquez es la profesión más bonita del mundo.

Clara Pérez (Málaga, 1997) es estudiante del máster de fact checking y datos en la universidad CEU San Pablo. Se graduó en Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Carlos III de Madrid.