Realidades

Las redes sociales, cuánto nos han dado. Miles de tweets por segundo, cientos de fotos y vídeos subidos por minutos, interacciones para dar y regalar, pero a mi juicio nos han quitado lo más importante: la humanidad.

Creemos que tenemos 400 amigos, porque Facebook nos lo dice; creemos que tenemos seguidores, cientos, miles, porque Twitter nos lo dice, pero en realidad estás solo. Y desde la soledad, puedes hacer lo que quieras, sin filtros, ni nadie que te diga que está mal. Las redes deshumanizan.

Nos creemos que por estar detrás de una pantalla tenemos una libertad absoluta de hacer lo que queramos. Pero no. Hace poco leí la noticia de que Vicente Rodríguez, el ya famoso novio de Aitana (concursante de Operación Triunfo), ha tenido que cerrar su perfil de Instagram por la cantidad de mensajes negativos recibidos por los/las fans de otro concursante, Luis Cepeda.

Según el medio que publica la noticia, los fans de Cepeda acudían al perfil del novio de Aitana para avisarle de que Aitana le iba a dejar por el gallego (otros medios además cuentan que también sufrió insultos). Y es que Operación Triunfo está siendo un éxito, y es por esto por lo que, a veces, la realidad se difumina con el concurso, y lleva a algunas personas a no tener límite alguno.

Las redes sociales son una estupenda vía de comunicación si se emplean bien, pero me parece bochornoso, despreciable, que se llegue a tales extremos con tal de defender a un concursante. Y este no es el último caso. Hace unos días pudimos ver cómo se llamaba gorda (al margen de que no es un insulto, pero se empleó con ese fin) a otra concursante, diciendo que no podía llevar determinada vestimenta. Este mensaje fue borrado por las altas críticas que recibió.

Pero Operación Triunfo no es el único espacio donde se reciben mensajes de odio. Todos los días se publican tweets ofendiendo voluntariamente a alguien y, aunque el Gobierno está trabajando mejor o peor en esta materia, todavía queda mucho para una legislación clara al respecto.

Ojalá algún día nos demos cuenta de que somos personas, y que cualquier cosa que digamos en redes sociales ofenden igual que si las decimos a la cara. Antes de publicar algo piensa si se lo dirías de la misma forma si tuvieras a esa persona delante. ¿No creéis que de esta forma nos comunicaríamos mejor?

 

Titulado en Integración Social y estudiante de Educación Social por la Universidad Complutense de Madrid. Ha dirigido desde sus inicios y durante tres años Más Veinticuatro. Actualmente dirige Código Público.

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