La destrucción de nuestro patrimonio

Parques nacionales afectados por el uso incorrecto de las energías renovables.

No debe ser ajeno para ninguno de los ciudadanos el ascenso vertiginoso de la factura de la luz que estamos sufriendo. A raíz de ello se han visto afectados pantanos en zonas de Extremadura, extracción de agua por parte de la empresa Iberdrola para abaratar el coste de la luz como sostienen.

El caso de Valdecañas es el más sonado ya que comarcas de la zona se han visto incapacitadas para consumir de los grifos. Una sequía no producida por las escasas lluvias en la región, sino los desembalses fuera de control realizados por la empresa energética. La excusa con la que defienden la acción es la de hacer uso de las hidroeléctricas con el fin de abaratar el precio. No hay resultados reales pues los españoles diariamente ven como el kilovatio sube hasta picos históricos.

En este año los españoles han experimentado un 34,9% en un año, según el INE (Instituto Nacional de Estadística) y hasta ahora el récord se sitúa en 141,71 euros/MWh.

Junto con el desembalse se ha visto afectado el río Tajo, que pasa por el parque nacional de Monfragüe en la provincia de Cáceres y el más importante de la comunidad. Un espacio donde conviven en su mayoría aves. La principal, el buitre negro.

Parque Nacional de Monfrague

 

La extracción de agua ha provocado no sólo que el nivel del río haya descendido peligrosamente. También la proliferación de plantas que están destruyendo la flora y fauna local. La escasa movilización por parte de los ciudadanos españoles es algo que destacar, además de la casi nula cobertura en medios importantes del país.

Alardeamos de los espacios que tenemos, las maravillas naturales y su patrimonio. Sin embargo, gran cantidad de espacios en este país se están viendo afectados no solo en el caso concreto de desembalses por parte de las eléctricas. Podemos verlo en el Mar Menor, con respecto a los pesticidas de las plantaciones. Toneladas de peces muertos que se acumulan en las orillas de playas. Las mismas que antes lucían sus banderas azules (banderas que llevan cinco años sin recibir debido al estado del agua).

Vemos otro caso de destrucción en nuestros espacios en Galicia con la construcción de parques eólicos. Proyectos en zonas de gran valor por su fauna y flora.

Dos de los casos mencionados tienen que ver con energías supuestamente verdes y beneficiosas para el medioambiente. Lo que poca gente sabe es que la construcción y uso de estos elementos destruyen en ocasiones el paisaje. Lo mismo ocurre con los campos de placas solares, las cuales además merman el espacio natural donde pueden pastar los animales.

Se deben fomentar las energías renovables responsables, que no afecten espacios naturales y que convivan con los mismos. En la lucha para proteger la atmósfera de los gases de efecto invernadero no se pueden descuidar los espacios de los que nos rodeamos atestándolos de bosques de metal.