Suicidio ¿Fantasía o realidad?

Actualmente, la atención de la sociedad española, está siendo acaparada por las problemáticas políticas, las elecciones (por tercera vez consecutiva) etc. De esta forma queda por debajo otras problemáticas de igual o mayor importancia como el suicidio.

El suicidio es la primera causa de muerte no natural en España. Provoca más fallecimientos que los accidentes de tráfico, pero nadie habla de ello ni hay campañas de concienciación.

Además en 2017 subió un 3.1% el porcentajes de personas que se suicidaron (3.679 personas en un año). España tenía un compromiso de reducir este porcentaje en un 10% para 2020. Sin embargo, la ausencia del plan estatal, la falta de especialización y los recortes en sanidad hace que esté lejos de cumplir ese objetivo. De hecho, actualmente, cada dos horas y media se suicida una persona en España, diez al día.

Existe un gran tabú y desconocimiento acerca del Suicidio ¿Es cierto todo lo que se dice?

A continuación muestro algunas afirmaciones erróneas (muy comunes) sobre el suicidio, junto con la verdadera afirmación confirmado por expertos/as y profesionales de este tema.

Mito: Hablar con alguien sobre el suicidio puede darle ideas.

Verdad: Al hablar sobre el suicido con un ser querido le da la oportunidad de expresar sus
pensamientos y sentimientos acerca de lo que puede haber mantenido en secreto. El diálogo
lo saca a la luz y brinda una oportunidad de intervenir.

Mito: Las personas que hablan sobre el suicidio nunca lo intentan.
Verdad: La mayoría de veces, las personas que intentan suicidarse han dado pistas sobre sus
intenciones. Lo han expresado en voz alta, muestran interés sobre el tema etc.

Además de cada diez personas que se suicidan, nueve de ellas manifestaron claramente sus propósitos y la otra dejó entrever sus intenciones de acabar con su vida.

Mito: Solo cierto “tipo” de personas se suicidan.  
Verdad: No hay un tipo específico. Aunque existen algunos factores demográficos que contribuyen aun mayor riesgo de suicidio, es importante recordar que no es un hecho discriminatorio.
Personas de todo género, raza, etnia, edad, nivel educativo y posición socioeconómica se
suicidan. Presta atención a lo que la persona dice y hace, no te fijes en las apariencias ni en
lo que tú creas acerca de la forma como esta debería pensar, sentirse o actuar.

Mito: El suicidio es un hecho de agresión, ira, venganza o egoísmo.
Verdad: La mayoría de las personas que se suicidan lo hacen porque sienten que no pertenecen a
ningún lugar y son una carga para otros. Piensan que su muerte librará a sus seres queridos de
dicha carga. Muchos suicidios ocurren de maneras y en lugares que la persona espera
reduzcan el impacto y la aflicción de aquellos que deja atrás.

Mito: No hay nada que pueda detener a una persona que ha decidido acabar con su vida.
Verdad: La mayoría de las personas que contemplan el suicidio están devastadas. Sienten dolor y
quieren terminar con ese sufrimiento. No necesariamente quieren acabar con su vida para
conseguirlo. Sin embargo, no conciben otra salida, y es muy común que sus gritos de ayuda
no sean escuchados.

Mito: Todo el que se suicida es un enfermo mental.

Verdad: Los enfermos mentales se suicidan con mayor frecuencia que la población en
general, pero no necesariamente hay que padecer un trastorno mental para hacerlo. No caben dudas de que todo suicida es una persona que sufre.

Mito: El suicidio no puede ser prevenido, pues ocurre por impulso.

Verdad: Antes de intentar suicidarse, toda persona evidencia varios síntomas que se
han definido como síndrome presuicidal, consistentes en constricción de los sentimientos y el
intelecto, inhibición de la agresividad (la cual ya no es dirigida hacia otras personas y se reserva para sí) y existencia de fantasías suicidas, todo lo cual se puede detectar a su debido tiempo,a fin de evitar que esta persona lleve a cabo sus propósitos.

Mito: Al hablar sobre el suicidio con una persona en este riesgo se le puede incitar a que lo realice.

Verdad: Está demostrado que hablar sobre el suicidio con una persona en tal riesgo, en vez de incitar, provocar o introducir en su cabeza esa idea, reduce el peligro de cometerlo y puede ser la única posibilidad que ofrezca el sujeto para el análisis de sus propósitos autodestructivos.

Mito: Las personas que se suicidan son egoístas, valientes o cobardes.

Verdad: La conducta suicida no es valiente, cobarde o egoísta, está vinculada a una grado altísimo de sufrimiento de la persona que lo presenta.

Son muchos los mitos que rodean el tema del suicido y la conducta suicida. Y cada vez el porcentaje de personas que se suicidan o lo han intentado aumenta ya que hay escasa sensibilización acerca del tema ni formación para intervenir de manera correcta cuando es necesario.

«En 15 años, las muertes por accidente de tráfico pasaron de 6000 a 1900 con campañas de concienciación. ¿Por qué no se hace algo parecido con los suicidios?» se preguntan los expertos

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