Cuando el amor pierde su definición

Ensangrentada, una mujer se desploma tras entrar en el hospital. Los sanitarios corren hacia la grotesca escena; alertados por los gritos de los presentes. Son las dos de la mañana, hasta el momento, una noche tranquila. Sin embargo ¿qué le ha pasado a esta mujer sin nombre? ¿quién puede estar detrás? Para responder a estas y a otras preguntas, hay que remontarse tiempo atrás.

Nadia había conocido a un chico llamado Lucas. Este, como Nadia, era joven y bien parecido. Llevaban años sentados en la misma clase, pero en un mar de gente es imposible verse. Tras 2 años largos, pudieron acercarse. Tenían un montón de cosas en común y no tardaron en ser una de las muchas parejas de la promoción. Eran de película: la cursilería cinematográfica hecha realidad. A pesar de este idílico escenario, las tinieblas no tardaron en echarse sobre sus cabezas. Una fuerte tromba sobre la cabeza de Nadia.

Las 3 semanas en las que vivieron un sueño se acabaron bruscamente. Nadia había visto en la calle un repartidor muy guapo y no dudó en tuitearlo. Algo que pasó desapercibido en la red del estornino, fue percibido por Lucas como un tweet viral. Se enfadó, encargándose de transmitir su enojo vía whatsapp a su novia. Al funal le dijo que se ponía nervioso leyendo eso , que por favor lo borrara. Nadia, sin rechistar, lo borró. Pensó que entendía los celos de Lucas.

Nadia era externamente atractiva, no pasaba desapercibida en las discotecas. Su bisexualidad (Lucas esto lo llevaba muy mal) era conocida por todos sus amigos, Ylenia le apodó «volcán bisexual». Ylenia es lesbiana, lo que tiene de homosexual, lo tiene de pizpireta. Nunca dudó en coquetear, medió en broma, con su amiga. También levantaba pasiones entre otros miembros del sector masculino. Su amigo Iván fue uno de sus novios más duraderos. Se seguían llevando bien tras el final de la relación, Iván era así de simpático. Lucas volcó su rabia contra estos amigos de Nadia especialmente. Fueron causa de muchos de sus gritos hasta que le pidió que los dejara de ver. O ÉL O ELLOS, sentenció. Nadia pensó que primero el amor, que entendía por segunda vez el planteamiento de su novio. Los dejó de ver, obedeció pero Ylenia e Iván se resistieron con fuerza. Se enfadaron mucho, no compartían la idea de lo maravilloso que era Lucas y lo beneficioso de su idea.

(Al resto los veía a escondidas. Mientras tanto, el móvil de Nadia seguía vibrando furiosamente a causa de las notificaciones de Lucas. De vistas a la calle, seguía yendo bien.Nadie percibió nada, sus compañeros fueron ajenos.)

Los problemas crecían con cada cosa que hiciera Nadia. Lucas nunca estaba de acuerdo, le hacía sentir inferior. Con sus amigos, no dudaba en ridiculizarla. Incluso se llegó a pelear con alguno si veía que la miraba mucho. Le dijo que la miraban porque iba vestida como una furcia. Y que se despidiera de ponerse ese maravilloso vestido para la fiesta, que iba a enseñar mucho. Además remató diciendo que le hacía gorda.  Algo que era mentira, le quedaba para salir a una pasarela a desfilar.

Lloraba y lloraba, su familia se preocupaba. Ella insistía en que era tierno, aunque tenía un lado malo.  Ellos insistían en que no era bueno para ella, que pidiera ayuda. Sus amigos Lo protegía, porque recordaba que Lucas decía que era por su bien. Si no estaba con él, ¿quién la iba a querer más allá que para follar?. Como la había aislado, se quedaría sola. La situación, a pesar de que decía que iba a cambiar, empeoró.

Las discusiones seguían y seguían, cada vez más intensas. Lucas se ponía más y más violento, le decía que nunca tenía tiempo para él. Que nunca estaban juntos (mentira, se veían todos los días en clase y los fines de semana siempre quedaban). Remarcaba que lo hacía porque la quería y él no veía esa «dedicación» por parte de Nadia. Nadia, tras semanas aguantando la letanía, anunció que le iba a dejar. Inmediatamente, Lucas se abalanzó sobre ella. Golpes como balas cayeron sobre su cuerpo.

(Antes de esta paliza, sólo había pegado puñetazos a la pared. Diciendo que le pegaba a la pared por no pegarle a ella. Insistía en que mirase lo que le obliga a hacer, mientras agarraba su mano dolorida. Le dolía más a él, repetía).

Cuando paró, ella estaba llena de sangre y no reaccionaba. Se horrorizó, no supo qué hacer y empezó a correr por toda la casa. Finalmente decidió llevarla al hospital. Eso sí, procurando huir. Metió el cuerpo inconsciente de Nadia rumbo al hospital. Al llegar, a la entrada para coches, la dejó allí tirada. Casi milagrosamente, Nadia se levantó, arrastrándose como pudo. Allí cayó. Los médicos pasaron horas intentando que sobreviviera, fue imposible. Había perdido mucha sangre.

Mientras ocurría esto, la policía local paraba un coche por exceso de velocidad. Del automóvil, bajó un chico rubio y alto lleno de sangre. Tal y como era Marcos. Al verse rodeado de policía confesó lo que había pasado, incluso dijo el hospital concreto. La policía, al llegar, sólo pudo enterarse del fallecimiento de Nadia. Allí estaba su familia desconsolada, sin capacidad de reaccionar.

Me gustaría decir que esto es simple fantasía, que ya no pasa. Sin embargo, pasa todos los días. Siguen muriendo porque las siguen matando. Cambiemos el final, seamos una mano amiga. Nos necesitamos a todos contra el maltrato hacia las mujeres. Escapa, es hora de abrir la puerta violeta.

Si tú o alguien que conoces es víctima de violencia de género, llama al 016. No deja rastro y es gratuito.

Este relato lleva las siguientes canciones:

Rosalía- pienso en tu mirá: https://www.youtube.com/watch?v=p_4coiRG_BI&index=3&list=PLkqz3S84Tw-Sm_o0JwLTNxa5XvLQ3YiVt

Rozalén- La puerta violeta: https://www.youtube.com/watch?v=gYyKuLV8A_c