Elsa Cecilia Piña y el periodismo en Venezuela como una profesión de riesgo

Charlamos con la periodista venezonala para saber cómo es el trabajo periodístico desde un país en una situación tan compleja como Venezuela

(Efecto Coyuco)

Elsa Cecilia Piña es una periodista venezolana graduada por la Universidad Católica Andrés Bello (Venezuela), que sin duda es testigo del deterioro de la libertad de prensa en Venezuela. Como corresponsal de Reporteros Sin Fronteras, (RSF) ha presenciado el cierre de medios de comunicación o cómo muchos periodistas son agredidos o detenidos ilegalmente, en su mayoría por las fuerzas de seguridad.

Esta periodista que cuenta con un diploma en Educación en Derechos Humanos ha monitoreado la tensión a la que el régimen bolivariano somete a los medios de comunicación desde hace años. Esta situación actualmente es más dura donde muchos periodistas están siendo detenidos o deportados, si son periodistas extranjeros. Tras trabajar en varios medios de comunicación tradicionales y el Instituto Prensa y sociedad de Venezuela, Piña desarrolla su actividad en RSF con la docencia y las colaboraciones como freelance.

Hasta dentro de unos días Elsa reside de manera temporal en Madrid con sus hijos y su marido, el también periodista Andrés Cañizález.

¿En qué situación os encontráis los periodistas en Venezuela?

Los periodistas nos encontramos en medio del fuego cruzado porque la tensión política afecta directamente al trabajo periodístico. Cuando las tensiones políticas suben, las restricciones a la libertad de expresión aumentan, es una correlación que se ha visto desde el año 2002 y se ha ido manteniendo en el tiempo.

En este momento en particular se han visto cosas que no se han visto nunca antes en términos de tensiones, de agresiones, sobretodo la desaparición de periodistas, que luego aparecen detenidos. Es un secuestro porque al principio no se sabe dónde están, ni quién los tiene. Eso habla del clima político que hay.

¿Qué tipo de protección tenéis los periodistas por parte de los medios de comunicación?

Ninguna. A diferencia de otros años, no se han dictado medidas cautelares para periodistas. Los medios solo protegen a sus trabajadores con chalecos antibalas, cascos, máscaras y antigas. Organismos internacionales como la Federación Internacional de Periodistas están pendientes de los Derechos Humanos y la libertad de expresión en Venezuela y hacen pronunciamientos acerca de lo que ocurre.

Siempre se insiste en que los periodistas están bien identificados, que en sus chalecos y vehículos estén correctamente señalizados para resguardarlos ante cualquier tipo de agresión. Pero esto no siempre ayuda porque no siempre los organismos policiales lo respetan.

¿Cómo está siendo la cobertura informativa en Venezuela?

En los medios tradicionales es nula. No hay ningún tipo de línea editorial propia, informan en función de lo que al Gobierno le conviene. Esto se ve al no cubrir diversos actos públicos que tienen que ver con la oposición y los cortes  de ciertos discursos. Los noticieros y los programas de opinión, han desaparecido, y esto ha hecho que los medios tradicionales estén bajo perfil.

Los medios independientes han desaparecido por falta de papel y han tenido que migrar a la web, entonces no hay difusión en papel de informaciones relevantes para la sociedad. Los medios digitales están marcando la pauta en lo que a periodismo independiente se refiere. Los que han migrado a la web, que son nuevos, están haciendo entrevistas a personajes relevantes, análisis y dando cobertura. Son medios como Efecto Cocuyo, El Estímulo, Prodavinci que han surgido con las desmantelación de los medios impresos.

Otro de los fenómenos que se ha observado es que los periodistas se han convertido en medios en sí mismos. Periodistas súper reconocidos como Luis Carlos Díaz que tienen una trayectoria reconocida en diversos temas, se han convertido en sus redes sociales en una referencia informativa que uno procura seguir para estar informado, que a lo mejor en los medios donde trabajan no se pueden difundir.

¿Y en España?

La cobertura en España es variopinta. A mi juicio es mejor la información impresa que en televisión. La televisión está muy polarizada, y se evidencia muy bien en los programas de opinión donde siempre hay alguien a favor y en contra. En los medios impresos suele haber más equilibrio porque hay muchos corresponsales en el territorio o directamente son venezolanos y entienden mucho mejor la realidad. En general es evidente el interés de España sobre el tema venezolano y se evidencia en la cantidad y la calidad de las informaciones.

¿Qué sensación deja el no tener la libertad para informar acerca de lo que pasa en Venezuela?

Es frustrante porque los periodistas estamos preparados para contar lo que vemos y lo que sabemos. Siempre hay espacios. Yo he trabajado en una ONG donde trabajábamos el tema de que hay que insistir y que hay que buscar la manera de hacer llegar la información a los ciudadanos.

Lo que ha pasado es que prácticamente internet es nuestra única vía de difusión, pero la penetración de la internet en Venezuela es muy baja ya que aproximadamente la mitad de la población tiene conexión a internet. Quizá la gente que más necesita esa información es a la que no le llega y eso al periodista le hace sentirse limitado en su trabajo. Pero el espíritu y las ganas de hacerlo bien siempre están ahí como el Pepe Grillo de Pinocho.

¿En qué ayuda RSF a los periodistas?

Su labor es básicamente de monitoreo de situaciones irregulares, pero siempre hay opciones: apoyo con algún tipo de situación particular como si hay que ayudar al periodista a salir del país, o hay que recuperar algún equipo, atención con periodistas encarcelados. Y siempre hay otras opciones, no son las más regulares.

En América Latina, salvo México que están matando periodistas a cada rato, y en Cuba, que los encarcelan a cada rato, Venezuela es el tercer país en el ránking, aunque es más frecuente en Asia o África. Del resto de países de América Latina no suele haber problemas y el trabajo que más se realiza es el de denuncia de la falta de libertad de expresión.

Regresas este mismo jueves a Venezuela después de llevar tres meses en España, ¿tienes ganas de regresar?

No muchas, pero hay que hacerlo. A veces el querer y el deber no va de la mano, y es la única opción que hay.

 

Puedes consultar el monitoreo realizado por RSF a Venezuela aquí.

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