El nuevo ‘Ecce Homo’ de Palencia, ¿restauración o aberración?

La estrepitosa restauración de una fachada de un emblemático edificio palentino le hace competencia al 'Ecce Homo' de la localidad zaragozana de Borja.

Es la sede principal de Unicaja, en la calle Mayor de la ciudad de Palencia, la que posee en su fachada el nuevo ‘Ecce Homo’. Es un misterio todavía cuándo se llevó a cabo la restauración, ya que la comunidad de propietarios del edificio asegura que no se ha llevado a cabo ninguna actuación en el edificio desde el año 2011. Sin embargo, se asegura que el desastre será resuelto.

Fue el artista palentino Antonio Capel quien dio la voz de alarma a través de su perfil de Facebook hace poco más de una semana, calificando de ‘pifia’ la restauración de una de las cabezas que forman parte del relieve del emblemático edificio. Alegó que «esta cabeza se cayó de uno de los edificios emblemáticos de Palencia. Palencia cuna de artistas. Pues alguien ha hecho esta obra maestra, el nuevo ‘Cristo’ de Borja».

Dicha restauración le ha costado el nombre de ‘Ecce Homo’ de Palencia, haciendo competencia al ‘Ecce Homo’ de Borja, famoso a nivel internacional por la estrepitosa restauración de Cecilia Giménez (pese a no tener ningún tipo de preparación artística). Cecilia intentó arreglar la pintura mural al óleo (Cristo de Borja) del Santuario de Misericordia del municipio zaragozano de Borja, sin éxito. Este hecho, sin embargo, consiguió poner a Borja en el mapa mundial, provocando que miles de curiosos visitaran la localidad.

La indignación por la población (principalmente palentinos) no ha pasado desapercibida. A través de las redes sociales manifestaban su opinión escribiendo mensajes como el siguiente: «El arte es libre, pero la restauración es conservar una obra de arte, más o menos genial… Eso es una gamberrada, ¿se toleraría hacer esto con una obra de Picasso o Miguel Ángel? No, el gamberro «restaurador» en el mejor de los casos acabaría en la cárcel o en un psiquiátrico». La población afirma que se trata de un «atentado contra el patrimonio» e invitan al gobierno a regular las restauraciones para evitar casos como este.

Este hecho, igual que muchos otros que han tenido lugar en España, ha puesto de manifiesto el desinterés que muestran las administraciones públicas en contribuir a conservar estos patrimonios culturales.

El arte es una llamada a la que responden demasiados que no han sido llamados. (Leo Longanesi)