Adiaratou Iglesias: «Aprendí a ver con lo poco que veía»

Adiaratou Iglesias / Fuente:@fotocarlosgrafias

 

Adiaratou Iglesias es una joven atleta paralímpica, que esconde una gran historia de superación. Adi tiene una discapacidad visual del 80 % debido a su albinismo, condición por la cual podría haber sido asesinada en su país de origen, Mali. Tras abandonar su país y trasladarse a Lugo ha conseguido formarse como atleta, consiguiendo ganar doble plata en el mundial paralímpico de Dubai.

  • ¿Qué recuerdas de tu vida en Mali?

Recuerdo  la enorme diferencia entre las casas de aquí (España) y las de Mali. En Mali vivíamos en una especie de chabola y estaba todo envuelto en un ambiente lleno de pobreza.

  • En Mali los albinos son perseguidos y en muchos casos asesinados, ¿tú llegaste a sufrir algún tipo de ataque por esta condición? ¿Eras consciente del peligro que corrías?

Yo no sufrí maltrato, ni que me persiguieran, ni nada. Mis padres siempre me explicaron lo que había: existen ciertas personas que salen una o dos veces al año a asesinar a los albinos. Esta gente se dedica a perseguir a los albinos porque creen que vivos damos mala suerte, pero que muertos podemos llegar a proporcionar  fortuna. Llevar encima el pelo, o el dedo de un albino, es considerado símbolo de buena suerte.. En los meses que sabíamos que esta gente no salía  yo hacía más o menos vida normal, pero siempre sin salir de mi barrio.

  • ¿Conoces a alguna persona con tu misma condición que sufriera ataques de algún tipo?

Personalmente, no conocí a ningún albino que fuese maltratado, pero viviendo en Mali nos llegaron noticias de que habían descuartizado a varias  albinas.

  • Sufres un 80 % de pérdida de visión debido al albinismo, ¿Cómo haces para que esto no sea una barrera a la hora de practicar atletismo?

Yo siempre digo lo mismo: vivir la situación que viví en mi país me hizo espabilar. En Mali no tenía gafas, ni adaptaciones, de hecho no sabía ni que tenía un problema de vista. Eso me hizo pensar que era exactamente igual que el resto de mis amigas lo que ayudó a que mi cerebro se adaptase a muchas cosas . Aprendí a ver con lo poco que veía, ayudándome de truquillos que adquiría de forma totalmente inconsciente. Cuando llegué aquí y me pusieron las gafas, mi vida dio un vuelco total.  Aún así entrenó con dificultades, porque no puedo ver las líneas de la pista. Pero como conozco la pista de memoria, mi cuerpo es capaz de guiarme. La gente que tiene pérdida de visión tiene que recurrir inevitablemente a la memoria, por lo que se automatiza todo.

  • Tu caso, es una historia de migración con final feliz, ¿Qué sientes cuando escuchas en la televisión historias de inmigrantes que no tienen suerte al intentar escapar de sus países de origen?

Para empezar, nadie sale de su país si está bien allí. Yo nunca me hubiera ido de Mali si no me hubiesen perseguido porque a mi me gusta mi país y me gustan mis raíces. La gente que viene de fuera, no vienen a quitarle el trabajo a nadie, vienen buscando asilo y protección. 

A veces me siento impotente porque siento que no puedo hacer mucho por ellos, pero siempre intento colaborar con entidades que ayudan a estas personas como cruz roja o UNICEF.

  • ¿Cómo afrontas las próximas Olimpiadas?

Estamos en ello, preparándolo bastante bien, como podemos en esta situación, con el objetivo de darlo todo en la final y conseguir por lo menos una medalla. El entrenamiento es duro, pero forma parte de la preparación. Si que es verdad que a veces me da pereza entrenar, pero a mi este deporte me apasiona, no lo hago porque me guste, sino porque me apasiona, por eso en cuanto empiezo a entrenar la pereza desaparece.

  • ¿Has pensado a qué te vas a dedicar una vez que tu historia con el atletismo haya acabado?

Yo siempre he tenido las cosas claras, me gusta el mundo del atletismo y ahora me está yendo muy bien, pero voy a compaginar el deporte con los estudios. Mi idea es ir el próximo año a Madrid y estar en la residencia de alto rendimiento deportivo  a la vez que  estudio fisioterapia. Así cuando termine con el deporte de alto nivel ,que se que no es para toda la vida, podré seguir dedicándome al deporte.