Las Fiestas del Pilar de 2018 y el fin de Interpeñas.

El doce de octubre es la Fiesta Nacional de España y la festividad de la virgen del Pilar, patrona de la ciudad de Zaragoza. Como sucede en la mayoría de los municipios españoles, semejante acontecimiento es celebrado con una serie de actividades pagadas con dinero público diseñadas para todos los públicos. Las fiestas de este año de Zaragoza, conocidas por sus conciudadanos como el Pilar o Pilares traen una novedad principal: tras más de veinte años, la Federación de Interpeñas no va a tener su pabellón propio.

¿QUÉ ES INTERPEÑAS?

El lector ajeno a la ciudad de Zaragoza se preguntará qué es Interpeñas. Interpeñas es el nombre que recibe la asociación que, hasta hace un mes, agrupaba a todas las peñas de la ciudad de Zaragoza. Las peñas son entidades a las que una persona o un grupo de amigos pueden adherirse – mediante el pago de una cuota – y, a cambio, disfrutar de ventajas en las distintas festividades que se celebran en Zaragoza. Sin embargo, la gran motivación para apuntarse a una peña era la posibilidad de entrar gratis a su propio pabellón de fiestas, recinto por el cual, ni tenían que optar a concurso público.

La fortaleza de este pabellón reside en que, hasta 2007, monopolizaba la oferta nocturna de las fiestas de Zaragoza más allá de las 01.00-01.30, hora de finalización d, prácticamente, los eventos gratuitos desarrollados en el centro de la ciudad. La asociación hasta 2009, motivada por su ausencia de ánimo de lucro, mantenía una precios bajos. Así, ver a artistas en su pleno auge de su carrera musical como David Bustamente en 2002, a David Civera en 2003 o a El Canto del Loco en 2004 costaba solo 15 euros.

Cartel de Interpeñas 2003. ¡VIVA OBK!

El cambió llego en 2009. La federación, sin ánimo de lucro, se alió con una empresa zaragozana llamada Pam Hosteleros para la explotación del recinto. La gran novedad de ese año fue ofertar la posibilidad de entrar al recinto después de los conciertos por cinco euros y disfrutar de la discomóvil, la carpa de verbenas y la carpa rock. Además, rechazaron la nueva localización propuesta por el Ayuntamiento en Valdespartera, a las afueras de Zaragoza, por el ACTUR, situado también a las afueras pero más céntrico. La idea fue un total éxito y cada noche, especialmente, la víspera de festivos la carpa el recinto se llenaba.

Interpeñas 2009. Yo fui a Boney M

La asociación sin ánimo de lucro Interpeñas descubrió que tenía una elevada demanda de jóvenes buscando diversión en las gélidas noches de fiestas de octubre. El lector, ajeno a Zaragoza, pensará que, como asociación sin ánimo de lucro, la federación de peñas apostó por una política de mantenimiento de precios. Al mismo tiempo, el lector de Zaragoza recordará como el precio aumentó un 140% en tres años: de 5 euros en 2009 por noche, el precio se elevó hasta los 7 euros en 2010, en 2011, hasta 10 y, finalmente, en 2012, algunos días la entrada llegaba a costar hasta 12 euros. Todo esto sin previo concurso público.

Interpeñas 2012. El año del sablazo definitivo.

Este último hecho vulnera la Ley de Contratos del Sector Público. Los hosteleros zaragozanos, atraídos por el beneficio capaz de generar este recinto, denunciaron la situación y los tribunales les dieron la razón. De esta forma, Interpeñas perdió a su gallina de huevos de oros. No obstante, no fue su fin pues durante unos años, tuvieron su propia carpa en Valdespartera, lugar que, como recordaréis, fue rechazado.

Desde aquí, no podemos más que alegrarnos por esta perdida. Fueron los precursores de mercantilizar unas fiestas públicas. El aumento de precios de 2009 a 2012 no tiene más justificación que quererse llenar los bolsillos a costa de jóvenes sin que se observará una mejora de igual proporción en la oferta. La avaricia rompe el saco y eso es lo que les ha pasado a la asociación de peñas. Si hubieran apostado por una política de mantenimiento de precios, no hubieran despertado a los empresarios zaragozanos del ocio y, posiblemente, a día de hoy tendrían pabellón pues no hubiera habido recurso. Quisieron hacerse de oro y lo consiguieron durante unos años pero ahora se han quedado con una mano delante y otra detrás.

POR LO DEMÁS

Por lo demás, no se observa gran cambio respecto a las fiestas de años anteriores. Las distintas emisoras de Zaragoza de las radio fórmulas del país seguirán organizando sus conciertos gratuitos en la Plaza del Pilar siendo el de Kase-o el más esperado. Las tardes de jotas seguirán presentes para deleite del público más anciano. La oferta musical más alternativa se concentrará en la Plaza del Justicia. El ayuntamiento ha seguido apostando por la política de barrios en los cabezudos (y, por llevarlos un día a Puerto Venecia). Finalmente, la ofrenda seguirá movilizando a numerosos oferentes deseosos de lucir sus trajes regionales. En definitiva, para qué cambiar lo que tanto gusta.