Margarita Xirgu y Lorca: una amistad entre bambalinas

Federico García Lorca y Margarita Xirgu en 1934, tras el estreno de «Yerma»

Este mes se cumplen los 133 años de Margarita Xirgu. Siendo muchas veces olvidada o eclipsada, aprovechamos la ocasión para recordar a esta gran actriz y su amistad con el poeta García Lorca.

 

Recordada como la gran actriz española del siglo XX, Margarita Xirgu fue una de las personalidades del teatro de la Edad de Plata más reconocidas a nivel mundial. Empresaria, directora y actriz de teatro, la Xirgu cultivó tanto la comedia como la tragedia, y son conocidas especialmente sus colaboraciones con García Lorca. Hacemos un repaso de su amistad con el poeta. 

 

Después de unos primeros años de impulso y escalada por el mundo teatral, Margarita Xirgu por fin empieza a consagrarse en la escena catalana, española e internacional. A finales de 1921, la Xirgu parte rumbo a su segunda gira por América, y a su llegada nos encontramos ante uno de los momentos clave de su carrera, cuando conoce a Federico García Lorca. 

 

Gracias al casual encuentro con su vieja amiga Lydia Cabrera en un hotel de Madrid, Margarita Xirgu se enteró de que un joven poeta, llamado Federico García Lorca, tenía interés en la actriz para el estreno de una de sus obras dramáticas. Al parecer, Eduardo Marquina le había prometido a Federico que le entregaría a Xirgu una copia de “Mariana Pineda”, cosa que no ocurrió, por lo que ese mismo día Lydia fue a casa de Marquina a buscarlo. Nada más entregárselo a la Xirgu, esta le propuso llamar a Lorca, ya que tenía muchas ganas de conocerlo por lo bien que se hablaba de él. Desde la Residencia de Estudiantes, llegó el poeta al hotel, y así fue cómo se conocieron ambos. Margarita, por su parte, quedó fascinada por la personalidad del poeta, y los dos conformarían una amistad que duraría años. Después de este primer encuentro, pasaron los días sin que Federico recibiera noticias de la actriz, lo que le provocó cierta preocupación, ya que seguía en Granada, hasta que por fin se enteró de que le había encantado la obra y estaba dispuesta a representarla. 

 

De esta manera, Mariana Pineda” fue el primer éxito y la primera obra teatral de Lorca representada por Margarita Xirgu en 1927, rechazada anteriormente por varias personalidades debido a las posibles consecuencias que podría tener (había similitudes en la trama con la dictadura de Primo de Rivera, no precisamente acordes al régimen). Pero a Margarita Xirgu esto no parecía importarle demasiado y, asumiendo el riesgo, se estrenó en el Teatro Goya de Barcelona. 

 

La escenografía del drama estuvo a cargo de Salvador Dalí, compañero de Lorca en la Residencia de Estudiantes. El carácter rebelde de la obra, unido con la situación histórica y una audiencia conservadora, propiciaba un contexto en el que las ideas expuestas en la obra pudieran ser interpretadas como críticas al régimen. Sin embargo, esto no ocurrió así. La obra fue todo un éxito en Barcelona y más tarde en el teatro Fontalba de Madrid. La prensa elogiaba tanto a la obra como a Lorca y a Margarita Xirgu, destacando en esta última su ‘actitud poco frecuente’, al conceder un gran estreno a un dramaturgo sin experiencia en el teatro.

 

Esta gran aceptación popular no solo suponía un éxito en la vida de la Xirgu y en la escena española, sino que implicaba un importantísimo reconocimiento para García Lorca y una primera toma de contacto positiva del poeta con el mundo entre bambalinas. A partir de este momento, la Xirgu estrenará gran parte de las obras de García Lorca, surgiendo de la amistad una extensa colaboración. Entre ellas, destacan “La zapatera prodigiosa” (1930), “Yerma” (1934), “Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores” (1935) y el reestreno de “Bodas de sangre” (1935). Esta última sería también adaptada al cine en 1938, con Margarita Xirgu como protagonista, quien no volvería a aparecer en pantalla, puesto que prefería el teatro por su carácter fugaz. 

 

Sin embargo, los triunfos y la amistad de los inseparables compañeros se verían pronto interrumpidos por la muerte de Federico. En julio de 1936 se anunciaba el estallido de la guerra en España, y un mes más tarde se hacía pública la tragedia: los fascistas habían asesinado a García Lorca. Margarita Xirgu se entera de la noticia durante una de sus giras en México, y hasta su muerte incluiría las obras del poeta en su repertorio, como homenaje al amigo que le fue arrebatado. La última parte de su vida artística, de 1937 a 1968, la desarrollará en el exilio hispanoamericano, donde además de estrenar las obras de los principales dramaturgos de su tiempo, se encargaría de divulgar y promover el teatro a través de varias instituciones y actividades. Después de la sublevación de 1936, Margarita Xirgu se vería obligada a quedarse en América. Falleció en Montevideo en 1968, a causa de complicaciones médicas, sin haber podido regresar a su querida España.

 

A pesar de que Lorca fue generalmente más célebre que la actriz, ambos formaron parte de la lucha contra la represión hacia las personas homosexuales durante el franquismo. Una lucha que trascendió las barreras y los escenarios de una época difícil para la cultura valiente.