Samuel, joven asesinado por homofobia

Primeros de Julio. Galicia reabre su ocio nocturno hasta las 3 de la mañana después de varios meses de cierre debido a la pandemia. El viernes día 2, Samuel, de 24 años, como muchos otros jóvenes, planteaba una noche de diversión veraniega junto a sus amigos. Los bares y pubs del paseo marítimo de Riazor, en La Coruña comenzaban a recibir gente. Aproximadamente unos 10 minutos antes del cierre, Samuel, que estaba en uno de esos pubs, salió del local junto con una amiga para realizar una videollamada a otra joven.

Fue entonces cuando chico, por llamarle de alguna forma, se acercó a ellos y comenzó a increparles, a grito de «O paras de grabar o te mato, maricón». Fue entonces cuando Samuel recibió el primer puñetazo. Otro joven que pasaba por la calle les separó y consiguió que el chico se marchase. Sin embargo, volvió poco después acompañado por otras 12 personas que comenzaron a patalearle, darle puñetazos e insultarle hasta que observaron que a penas se movía. En ese momento, dejaron a Samuel en el suelo y huyeron. Su amiga le encontró inconsciente. La zona comenzó llenarse de gente y pronto llegó un coche de la Policía Local que alertó a una ambulancia y a la Policía Nacional.

Samuel fue trasladado al Hospital Universitario de A Coruña. Falleció la madrugada del 3 de julio, con 24 años, a causa de una paliza asestada por un grupo de jóvenes.

Ya han sido detenidos tres supuestos autores del asesinato, dos chicos y una chica, aunque este número aumentará probablemente en los próximos días ya que en la agresión participaron alrededor de diez personas, según cuentan los testigos y verifican las cámaras de seguridad.

Reacciones al asesinato de Samuel

Este triste hecho ha conmovido a toda la población española. Numerosos han sido los mensajes de denuncia ante esta noticia en redes sociales y medios de comunicación, no solo por parte de jóvenes sino también por parte de famosos y políticos. Así se ha comenzado un movimiento denominado #JusticiaparaSamuel que ha impulsado diversas manifestaciones. Madrid, Barcelona o A Coruña han sido solo algunas de las ciudades en las que se ha mostrado el rechazo social hacia este tipo de sucesos.

Samuel tenía su vida. No merecía que se le fuera arrebatada. Ni a él ni a ninguna de las otras personas del colectivo LGTBI que son acosadas o discriminadas por su condición.