El noveno mes del año sabe más que nunca a comienzo. La esencia de la vuelta al cole de los libros de texto, las agendas y las cajas de rotuladores nuevas dura toda la vida. Septiembre huele a ganas, a incertidumbre y a volver. Los principios no siempre son fáciles y tener a mano algunos consejos puede servir como guía de ruta.

El síndrome postvacacional es, en resumidas cuentas, la resaca después de las vacaciones: irritabilidad, ansiedad, falta de energía… Los más jóvenes, quienes tienen mala relación con su puesto de trabajo, aquellos que disfrutan de las vacaciones más largas o los que vuelven sin periodo de adaptación son quienes más sufren estos episodios. ¿Qué hacer entonces cuando el despertador te da un golpe de realidad?

    1. Establecer nuevos hábitos de sueño. Acostarse y despertarse a la misma hora, evitar la siesta y las bebidas con cafeína a   partir de las cuatro de la tarde, ten una cena ligera…

    2. Mantente motivado. Acabar las vacaciones no es sinónimo de terminar con todo lo que nos hace felices: ponte al día con la gente que tienes alrededor, actualiza tu armario o pasea de nuevo por tu ciudad.

    3. Deja atrás el pensamiento en blanco y negro. Marina Sangonzalo, psicóloga del Quirónsalud Valencia, recomienda dejar atrás la falsa creencia de que la felicidad de las vacaciones (pensamiento blanco) desaparece con el sufrimiento de la rutina (pensamiento negro).

    4. Regula el nivel de actividad. No intentes estar al 100% desde el primer día. Date tus tiempos, ve de menos a más y escucha a tu cuerpo. Aun así, no tomes decisiones vitales precipitadas, puedes arrepentirte después. 

    5. Cuídate. El verano ofrece la desconexión y descanso que la rutina nos arrebata, pero también trae consigo excesos. Retomar el ejercicio o la dieta equilibrada puede parecer un peso más, pero nuestro cuerpo e incluso nuestra mente lo agradecen más de lo que pensamos. 

Volver a la rutina siempre está manchado de la nostalgia de lo que dejamos atrás, en pausa hasta que el sol vuelva a hacerse insoportable. Pero volver siempre significa que tienes un sitio a donde hacerlo, nuevas ilusiones, tu día a día y todo lo que has echado de menos cuando estabas lejos. Mirar hacia los tiempos que no volverán puede ser un plan de domingo, no un estado constante de melancolía que nos atrape. Romantizar septiembre con sus reencuentros, principios y hábitos es el último consejo que aquí os dejo. Espero que Mohe, Emily Paulichi e Irene Nortes os acompañen y hagan más bonita la transición.

Mohe: Empezar de cero 

Emily Paulichi: La última guía para volver a la rutina 

Irene Nortes: Libros cerezas y hábitos 

Ya sabes, lo mejor está por venir.

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