«Pink», de Kyoko Okazaki: La vida de color de rosa

Ilustración: Kyoko Okazaki.

Yumiko, la protagonista de «Pink», ejerce la prostitución para pagar la comida de su mascota, un… cocodrilo. Un manga divertido y crudo de Kyoko Okazaki.

 

Yumiko, la protagonista de Pink (Ponent Mon, 2018), es una veinteañera que, aparte de trabajar como secretaria en una oficina, se prostituye para pagar la comida de su mascota, un cocodrilo, que come diez kilos de carne al día. Para recrear el hábitat natural del animal, Yumi llena su apartamento de plantas y utiliza el aire acondicionado para climatizar el ambiente. Como premisa, es una idea bastante extravagante, pero que funciona muy bien dentro de la obra. Pink es un manga josei —es decir, cuyo público objetivo son, en principio, las mujeres adultas— en el que la autora, Kyoko Okazaki (Tokio, 1963), trata temas como la prostitución, el amor, el sexo, el capitalismo, el trabajo, la escritura o las relaciones entre mujeres. Temas serios y controvertidos que Okazaki expone con un tono desenfadado y un dibujo de trazo sencillo y cómico.

 

Yumiko y el cocodrilo.

 

El manga cuenta con veinte capítulos y un epílogo en el que la autora aprovecha para hacer una pequeña reflexión personal sobre el trabajo, el amor y la prostitución. Pink se publicó originalmente en 1989 y supuso no solo la consagración de Okazaki como mangaka, que había publicado un par de títulos anteriormente, sino también un paso importante para el josei como género. La autora retrata en esta obra una sociedad sin valores, donde las mujeres ven alimentadas sus inseguridades y tienen que competir entre sí por la atención de los hombres.

Las verdaderas protagonistas de este manga son precisamente ellas: por un lado, Yumiko, por otro, Keiko, su hermanastra, y, por último, su madrastra. Yumi es huérfana de madre y, cuando su padre rehace su vida sentimental, decide marcharse de casa porque no soporta a su nueva pareja. Si bien la protagonista trata de mantenerse económicamente por sí misma con sus dos trabajos, recibe una cantidad de dinero mensual por parte de su padre. Curiosamente, es su madrastra quien se la hace llegar, ya que el padre es un gran ausente, un personaje del que se habla, pero que nunca aparece en escena. Por el contrario, con Keiko, su hermana adolescente —y uno de los personajes más divertidos del manga—, tiene una relación excelente. Pese a su diferencia de edad, comparten sus confidencias más íntimas. Keiko es, de hecho, la única que sabe que Yumi ejerce la prostitución.

 

Yumi y Keiko.

 

Otro de los grandes protagonistas de Pink es Haruo, el único personaje masculino del manga. A través de Haruo, la autora habla de la creación literaria, puesto que este personaje es escritor. Las únicas lectoras de sus novelas son Yumi y Keiko, que resultan ser también las críticas más feroces de sus escritos. Y él… no se lo toma demasiado bien. Eso sí, todo esto Okazaki lo muestra siempre con mucho humor. Además, gracias a sus críticas, Haruo consigue mejorar su escritura. Nunca está de más tener lectores de confianza.

La autora dedica un importante espacio a las relaciones que mantiene Haruo con las mujeres, que tienen mucho que ver con el sexo. Okazaki da una doble perspectiva: vemos fundamentalmente cómo entienden las relaciones sexuales y sentimentales las mujeres, pero el personaje de Haruo aporta la mirada masculina.

 

Haruo.

 

Entre risas y risas, en Pink también hay espacio para momentos más serios o emocionales, incluso crudos. Algunas viñetas del manga son impactantes por su sordidez. El objetivo de la protagonista no es otro que encontrar la felicidad, que Yumi halla reflejada en las cosas de color rosa. Aunque, claro, su vida no es solo de ese color… Se genera un contraste muy interesante entre la manera en la que se narra a través del guion y el dibujo y la personalidad desenfada de los personajes con la seriedad de los contenidos tratados. Pink es un manga atrevido, incluso tantos años después de su publicación original, puesto que trata temas que son todavía problemáticos e incluso tabús. Un tomo que, sin duda, merece la pena comprar y leer.

 

 

Título: Pink
Guion y dibujo: Kyoko Okazaki
Traducción: Víctor Illera Kanaya
Editorial: Ponent Mon
Formato: rústica con solapas
Tamaño: 170 x 240 mm
Páginas: 256
Fecha de publicación: abril de 2018
Precio: 20,00 €

ISBN: 978-84-92444-60-1