Unas reflexiones sobre Bildu y su estrategia

Bildu quiere hacerse mayor. Esta es la principal impresión que extraigo de las declaraciones y movimientos a los que hemos asistido la semana pasada. Sin embargo, nuestro sagaz lector no debe confundirse. Hacerse mayor implica madurar, asumir responsabilidades y afrontar con normalidad un juego democrático que hasta hace nada les ha resultado ajeno.

Durante los pasados días hemos escuchado multitud de valoraciones e interpretaciones sobre las declaraciones de Arnaldo Otegi y Bildu. En mi opinión, la mayoría de ellas pecan de una cierta miopía propia de quien no conoce la política vasca y navarra. Algunos apuntaban, en un tono benévolo, que era el fin de una etapa, un gran avance. Otros indicaban que no era sino más cosmética y que lo que estaba en negociación eran los Presupuestos Generales del Estado. En mi opinión, ambos argumentos políticos no son el motivo real de los acontecimientos.

Entonces, ¿qué pretende Bildu con los movimientos de los últimos días? Hacerse mayor, es decir, gobernar. Antes de seguir con esta argumentación, es necesario analizar en qué punto se encuentra Bildu, y cuáles son sus perspectivas futuras según la mayoría de análisis políticos:

  • Bildu es la segunda fuerza política en el País Vasco. Durante las dos últimas legislaturas, y tras el hundimiento del PSOE en Euskadi, Bildu representa la única alternativa de gobierno al PNV. Cualquier suma alternativa pasaría por ellos y, tras las últimas elecciones autonómicas plantearon sin éxito, a PSOE y Elkarrekin-Podemos, un tripartito de izquierdas encabezado por ellos como alternativa al señorío gubernamental del PNV. Esta opción fue inmediatamente descartada por el PSOE.

Fuente: Newtral.es

 

  • En Navarra, Bildu es ya -virtualmente- la tercera fuera política habiéndose quedado a un escaño de superar, en las últimas elecciones autonómicas, a Geroa Bai, la marca del PNV en Navarra, que gobernó la comunidad Foral entre 2015 y 2019. En Navarra, Bildu se encuentra en pleno proceso de consolidación y crecimiento electoral. Como puede verse en el gráfico, en menos de diez años han conseguido erigirse como la opción líder del nacionalismo e independentismo vasco y ya son muchos los sondeos que apuntan a que, en las siguientes elecciones autonómicas podrían quedar segundos en Navarra, superando al PSOE que actualmente se encuentra en el poder.

 Fuente: Wikipedia y LUH

  • Además, Bildu tiene otro reto en el municipalismo. En los últimos años, Bildu ha conseguido gobernar en alcaldías como San Sebastián o Pamplona consolidándose como segunda opción en ambos municipios. Sin embargo, aunque el partido en el poder -el PNV y Navarra Suma, respectivamente- no alcanzaban la mayoría absoluta, no han tenido problemas para revalidar sus respectivos Ayuntamientos dado que Bildu carece de socios políticos suficientes para plantear una alternativa real de gobierno. Esta situación fue especialmente llamativa en el caso de Estella, el tercer municipio de Navarra, donde Bildu consiguió arrebatar la alcaldía a Navarra Suma tras una polémica moción de censura gracias al voto de dos tránsfugas del PSOE.

Últimamente, aparte de la conocida declaración de Arnaldo Otegi en la que se disculpaba por el daño cometido por ETA en tiempos pasados pero donde no condenaba la violencia terrorista, se han sucedido otras en diferentes actos de Bildu, a mi juicio más interesantes.

En estas declaraciones, el líder de Bildu defendía que su interés principal n el Congreso de los Diputados -donde cuentan con cinco escaños- era la de promover el desarrollo de políticas de izquierdas a nivel nacional, facilitando para ello su tramitación al Gobierno central. En este sentido, Bildu ya apoyó los presupuestos el año pasado, y lo volverá a hacer en esta ocasión, pase lo que pase con sus presos. No tengo pruebas, pero tampoco dudas.

¿Qué significa esto? Bildu quiere transformarse en una suerte de ERC a la vasca, copiando el mejor juego del PNV y suavizando su discurso radical para convertirse en una opción independentista de izquierdas.

En Bildu son conscientes de que sin el apoyo del PSOE, jamás podrán gobernar en la mayoría de plazas que comentábamos en los puntos anteriores. Pero para ello, es fundamental que dejen de ser vistos como los claros herederos de ETA dado que esto es el principal obstáculo que les aleja de posibles pactos de gobierno, y por tanto, del poder en el medio plazo. Y aunque duela entre un sector del PSOE, es un hecho que Bildu ya se ha consolidado como principal fuerza de la izquierda y alternativa de Gobierno en los territorios de Euskal Herría.

Si alguien todavía piensa que me equivoco en mis impresiones, basta un botón. Desde Ajuria Enea -la sede del Gobierno Vasco- Urkullu efectuó unas durísimas declaraciones contra las palabras de Otegi que bien podrían asemejarse a las de cualquier líder del PP o Vox. En el PNV -que saben mucho de política- son plenamente conscientes de que de darse algún tipo de pacto futuro por parte de Bildu con el PSOE para gobernar administraciones locales o autonómicas, el monopolio de poder político ejercido por estos durante los casi 40 últimos años de Democracia tocaría a su fin.

La conclusión de todas estas declaraciones bien podría ser que, en ocasiones, los árboles no dejan ver el bosque. Unos quieren ven buenas intenciones donde hay, principalmente, táctica política. Otros quieren verlo todo negro porque saben que  “cuanto peor mejor para todos y cuanto peor para todos mejor, mejor para mí el suyo beneficio político”. Sin embargo, en mi opinión la estrategia es muy clara, para el que quiera verla.

P.D: En el próximo capítulo, prometo hablar de Vox…