Lucía Hernández

Graduada en Periodismo, actualmente estoy cursando 4º de Filología Hispánica. Zaragozana y zaragocista a partes iguales, me declaro amante del cine, la filosofía, el deporte, el ocio doméstico (peli y manta), el oxímoron, la RAE, la cebolla cruda y la literatura. El verano solo me gusta en "Las cuatro estaciones", de Vivaldi. ¿Mi debilidad? Un punto y coma bien usado. Con eso me conquista cualquiera.

El hombre tranquilo o la dignidad de los hombres

Sería injusto considerar la película como una simple reconstrucción del enfrentamiento siempre presente entre las sociedades más modernizadas y las más tradicionales, pues El hombre tranquilo es, ante todo, un canto a la solidaridad, a la amistad y, en definitiva, una reinterpretación de una cuestión inquebrantable en la obra de Ford: la dignidad de los humildes ante la adversidad.

Fariña de calidad (y gratuita)

A través del relato de una Galicia en coma, en la que un 23% de paro tentaba a sus habitantes a decantarse por los fáciles derroteros, el contrabando y el narcotráfico, la serie nos introduce en una atmósfera costumbrista y mafiosa, creada por medio de un excelente acabado formal que encuentra en la música –ay, Iván Ferreiro en la cabecera– y la fotografía sus máximos pilares.

Feliz Día de Pradera

Quienes, desde siempre, nos hemos congregado alrededor de un tomo sobre capitanes, arpones, infidelidades o penas no leemos para instruirnos –valiosísimo efecto colateral de nuestra premisa–; lo hacemos porque lo necesitamos para vivir, de la misma forma que precisamos de la comida, del periódico mañanero o de Julio Iglesias

Apología del arte abstracto. Y del engaño

En contra de su negativa reputación, que se materializa en frases como “no entiendo este cuadro” o “eso lo hago yo en tres minutos”, la esencia del abstraccionismo pone de relieve que en nosotros hay algo más valioso que en lo que nos rodea, y que pide argumento.

El adiós de los Beatles, 48 años después

Hace 48 años, un submarino amarillo, que había navegado por el verde mar, hacia el sol, atracó por última vez en el puerto del pueblo donde todos nacimos. Ascendió de entre las olas, con el capitán Barkley a la cabeza, y, sin ni siquiera ondear una mísera bandera blanca, apagó sus motores.

Para la primavera, Antonio Machado

A veces, la vida es eso que sucede mientras nosotros, transidos de rutina, nos secamos las manos con los secadores de los baños: una espera monótona y privada de sobresaltos con la que el destino cruelmente nos aflige tras confesarnos, de tú a tú, que se ha quedado sin ideas, sin papel.

El cine de Pedro Almodóvar: sobre y por la Mujer

En esta industria que dice anhelar la igualdad y reclama más papeles femeninos de primer orden, Almodóvar ha puesto de relieve que, en su cine, el debate de cómo integrarlas a ellas en las producciones está resuelto desde sus inicios; que el debate, en todo caso, es cómo integrarlos a ellos.

Desmontando a Woody Allen

Las certezas que atesoro de su personalidad se asoman a través de las rendijas por las que el bueno de Wood filtra su vocación autobiográfica en cada uno de sus filmes. Proceden también de lo (mucho) que he leído en sus entrevistas y biografías y de lo que he escuchado en sus documentales. Por otro lado, mi parecer respecto a las acusaciones que lo tachan de pederasta se sustenta en los hechos. A ellos me acojo cuando la opinión pública, como siempre imparable y avasalladora, lo somete a ese proceso de purga, de persecución inquisitorial, en los que se cree con legitimidad para condenar a todos sus hijos descarriados.